Hace unos años fui diagnosticada con lupus, una enfermedad autoinmune que me causó fatiga extrema, dolor articular e inflamación constante. Los tratamientos convencionales no funcionaban, así que busqué alternativas en la nutrición y la suplementación. Gracias a una dieta antiinflamatoria y un protocolo de suplementación estricto, los síntomas del lupus desaparecieron.
Hoy, como farmacéutica y coach de salud y bienestar, ayudo a otros a descubrir el poder de la nutrición y la suplementación para una vida más saludable.